¿VERDADERA GENEROSIDAD DEL POLÍTICO?

“Y dio el rey Josías a los del pueblo ovejas, corderos y cabritos de los rebaños, en número de treinta mil, y tres mil bueyes, todo para la pascua, para todos los que se hallaron presentes; esto de la hacienda del rey. También sus príncipes dieron con liberalidad al pueblo y a los sacerdotes y levitas. Hilcías, Zacarías y Jehiel, oficiales de la casa de Dios, dieron a los sacerdotes, para celebrar la pascua, dos mil seiscientas ovejas y trescientos bueyes”. (2 Crónicas 35: 7-8).

El rey Josías era un ejemplo de verdadera generosidad, pues cuando le llegó la hora de dar para celebrar la fiesta de la Pascua no dio de los tesoros públicos, sino de sus propios recursos.

Hoy en día el gobernante o político que se muestra generoso con el pueblo y le hace algún donativo para alguna actividad si da de los fondos públicos y no de sus fondos propios simplemente está mostrando una falsa generosidad. Nadie es generoso con la plata ajena. Josías en cambio sí dio de su fortuna personal cuando hizo el donativo para las actividades del templo.

Otro ejemplo histórico y bíblico de verdadera generosidad es Erasto que fue asistente apostólico de Pablo en el Nuevo Testamento, quién luego pasó a ocupar un cargo político en la ciudad.
En el libro de Romanos 16: 24 el apóstol envía su saludo a la iglesia de Roma: “Os saluda Erasto, tesorero de la ciudad”.

La historia arqueológica nos reporta de él que cuando fue concejal de la ciudad de Corinto, envió a pavimentar una calle principal con sus propios recursos y no con el dinero municipal, por esta razón los vecinos de la ciudad solicitaron hacerle una placa de reconocimiento en memoria de su acción ejemplar de verdadera generosidad.
Los tesoros públicos son del pueblo, no del gobernante y no deben ser usados para donativos personales con objeto de levantar la popularidad de nadie. Son para las obras públicas.

Repito el gobernante que desea mostrarse generoso que lo haga pero con sus recursos propios. También está en su derecho de dar como él quiere y a quién quiere pero de su fortuna personal más no utilizando los fondos del cual es sólo un administrador. Josías el rey reformador de Israel es un ejemplo de verdadera generosidad, de cómo y de donde se debe dar para donativos y obras de caridad.
Proverbios 11:25 dice: «El alma generosa será prosperada; y el que saciare, él también será saciado».

El escritor, poeta, novelista y pintor alemán Hermann Hesse decía: «Si podemos hacer a alguien más alegre y feliz, deberíamos hacerlo en cualquier caso». 
La generosidad no sólo es dinero, puede también ser tiempo o trabajo.

Otras maneras de cultivar la generosidad

Abrace a alguien que lo necesita

Todos compartimos la experiencia de la vida, y sabemos que hay ratos en que no nos sentimos bien al 100 por ciento. Una sonrisa o un abrazo puede hacer toda la diferencia, y usted está en la posición de poder brindarle ese apoyo a alguien más.
«La generosidad humana es un reflejo del amor de Dios», Doménico Cieri

Perdone una deuda para siempre
Suelte resentimientos y pensamientos que lo aten a alguien con quien usted ya no quiere estar vinculado. Si hay una deuda que le amarga la vida, olvídela y libere las emociones que lo estancan.
«La venganza es un placer que sólo dura un momento. La generosidad es un sentimiento que alegra eternamente» (F. Rückert)

Promesas bíblicas de recompensa para el generoso
Será exaltado. «Pero el generoso pensará generosidades, y por generosidades será exaltado», Isaías 32:8
Será prosperado. «El alma generosa será prosperada; y el que saciare, él también será saciado», Proverbios 11:25


Jorge Arévalo
VERDADERA GENEROSIDAD
Serie: “Las reformas de Josías, rey de Israel”

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