“DEBERÍA…", "NO DEBERÍA”


Otra categoría de pensamientos que perturban es el imperativo “debería”, que consiste en el hábito de mantener una regla rígida y una exigencia absolutista sobre cómo debería ser uno, cómo deberían ser o actuar los demás y cómo es que tienen que suceder las cosas.

Los “debería” producen emociones extremas y trastornos que favorecen la rabia, la ira y la agresividad. Ejemplos:


•  Los demás deberían actuar bien conmigo
•  Debería ser esposo perfecto
•  Debería estar siempre feliz y sereno
•  No debería sentir emociones negativas, tales como la ansiedad, la tristeza, la rabia o los celos
•  No debo cometer errores
•  Debo gustar a todos

La receta para combatir las exigencias o el perfeccionismo es ser más flexible y tolerante con uno mismo y con los demás. Expresiones como “debería”, “tendría”, podrían ser cambiado por “me gustaría”, “preferiría”.

Otras ejemplos: 

“No debería ser tan apático con mi familia, debería hablar más con ellos”
“mi pareja debería apoyarme en todo si quiere que”
'Debo de hacer las cosas siempre bien para merecer la aprobación y el afecto de los demás'.

Palabras claves: “Debería...", "No debería”


Cómo refutar estas creencias irracionales o perfeccionistas: 

En primer lugar flexibilizar la regla. Preguntarse: ¿Eso debe ser así necesariamente? ¿Sería tan grave si eso no ocurre como yo digo que debería suceder?

Segundo lugar expresar el ideal “me gustaría”, en lugar del imperativo “debería”.

“Me gustaría que regresaras a la hora indicada a casa”
“Me gustaría que mañana si cumplieras con sacar la basura”
“Me gustaría que hicieras tus tareas a tiempo”
“Me gustaría que vistieras de manera más moderada”


Pensamientos bíblicos para contrarrestar los debería:

Somos seres especiales pero de barro

“Porque él conoce nuestra condición;
Se acuerda de que somos polvo”
(Salmos 103: 14)

“He aquí, en maldad he sido formado,
Y en pecado me concibió mi madre”
(Salmos 51:5)


Aún no somos perfectos en la tierra

“Porque siete veces cae el justo, y vuelve a levantarse;
Mas los impíos caerán en el mal”
(Proverbios 24: 16)

“Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo”
(1 Juan 2:1)


Dios es Dios de nuevos comienzos y oportunidades

“Cuando hubieron comido, Jesús dijo a Simón Pedro: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas más que éstos? Le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. El le dijo: Apacienta mis corderos. 
Volvió a decirle la segunda vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. Le dijo: Pastorea mis ovejas. 
Le dijo la tercera vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro se entristeció de que le dijese la tercera vez: ¿Me amas? y le respondió: Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te amo. Jesús le dijo: Apacienta mis ovejas”
(Juan 21: 15-17)

“Volveos a la fortaleza, oh prisioneros de esperanza; hoy también os anuncio que os restauraré el doble”
(Zacarías 9: 12)

Levántate y resplandece

“Levántate, resplandece; porque ha venido tu luz, y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti. 
Porque he aquí que tinieblas cubrirán la tierra, y oscuridad las naciones; mas sobre ti amanecerá Jehová, y sobre ti será vista su gloria. 
Y andarán las naciones a tu luz, y los reyes al resplandor de tu nacimiento”
(Isaías 60:1-3)

“No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia”
(Isaías 41:10)

“Mas Jehová está conmigo como poderoso gigante; por tanto, los que me persiguen tropezarán, y no prevalecerán…”
(Jeremías 20:11)



Jorge Arévalo
“DEBERÍA…",  "NO DEBERÍA”
Serie: “Pensamientos que perturban”

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