"¿Y SI ME OCURRE A MI... TAL COSA?"


Existen pensamientos perturbadores dentro de una categoría que se le denomina Visión Catastrófica, que no es más que adelantar los hechos colocándose sin prueba alguna en lo peor. Ejemplos:

Una persona está viendo la estadística de accidente de tráfico por la televisión y se le pasa por la cabeza: "Y si me ocurriera a mi". 

Otra oye la noticia de que una persona perdió el control y se suicidó, y piensa: "¿Y si me ocurre a mi igual?".

La palabra clave que suele indicar esta distorsión suele ser  ¿Y si...   Y si  me ocurre a mi... tal cosa?".

Como puedes ver en esta forma de pensar esperamos lo peor del desastre, sin importar lo que es. Hablando de un problema nos planteamos preguntas como: “¿Qué pasa si ocurre una tragedia”, “¿Y si me pasa?”. Se produce entonces un “aumento o minimización” de los hechos, es decir, una persona puede exagerar acontecimientos insignificantes como la rotura de un vaso, o puede reducir de manera inapropiada la magnitud de acontecimientos significativos como puede ser una catástrofe real.


¿Cómo refutar estas visiones catastróficas?

En primer lugar hay que desacostumbrarse de anticiparse y en su lugar hacerse la pregunta: ¿Otras veces lo he pensado, y que ocurrió realmente? Generalmente ninguno de las cosas de las que uno teme se cumple, osea, no hay posibilidades de que ocurra.

Segundo, centrarse en el presente con esperanza.


Pensamientos bíblicos para contrarrestar

El Señor es mi guardador
“Jehová te guardará de todo mal;
El guardará tu alma. 
Jehová guardará tu salida y tu entrada
Desde ahora y para siempre”
(Salmos 121: 7-8)

Él me protege
“No me sobrevendrá mal,
Ni plaga tocará mi morada. 
Pues a sus ángeles mandará acerca de mi,
Que me guarden en todos mis caminos”
(Salmos 91: 10-11)

No temeré
“Dios es mi amparo y fortaleza,
Mi pronto auxilio en las tribulaciones. 
Por tanto, no temeré, aunque la tierra sea removida,
Y se traspasen los montes al corazón del mar; 
Aunque bramen y se turben sus aguas,
Y tiemblen los montes a causa de su braveza”
(Salmos 46: 1-3)

“No temerás el terror nocturno,
Ni saeta que vuele de día, 
Ni pestilencia que ande en oscuridad,
Ni mortandad que en medio del día destruya. 
Caerán a tu lado mil,
Y diez mil a tu diestra;
Mas a ti no llegará”
(Salmos 91: 5-7)

“No temo, porque el Señor está conmigo; no desmayo, porque Dios es el que me esfuerza; siempre me ayudará, siempre me sustentará con la diestra de su justicia”
(Isaías 41:10)


Estaré confiado
“En paz me acostaré, y asimismo dormiré;
Porque solo tú, Jehová, me haces vivir confiado”
(Salmos 4:8)

“Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guarda mi corazón y mis pensamientos en Cristo Jesús”, (Filipenses 4:7)

“El Señor cumplirá en mí su propósito
Tu gran amor, Señor, perdura para siempre”
(Salmos 138:8)

No moriré
“No moriré, sino que viviré,
Y contaré las obras de Jehová”
(Salmos 118:17)

“Porque largura de días y años de vida
Y paz me aumentará”
(Proverbios 3:2)

“Y yo vendré a mis padres en paz, y seré sepultado en buena vejez”
(Génesis 15:15)

Estoy sano
“Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. 
Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados”
(Isaías 53: 4-5)

“Soy prosperado en todas las cosas, y tengo salud, así como prospera mi alma”
(3 Juan 2)


Jorge Arévalo
¿Y SI ME OCURRE A MI... TAL COSA?".
Serie: Pensamientos que perturban. ¿Cómo refutarlo?

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