EL PRINCIPIO DE LA VERACIDAD


El comienzo de una nueva gestión implica hacer una evaluación a conciencia de las personas que vendrán a conformar el equipo de confianza con el que contará el nuevo alcalde o gobernador. Es importante observar la hoja de vida, sus declaraciones que rinde, antecedentes de sus anteriores trabajos y cómo se haya desempeñado.

La función política es una función de servicio, de entrega al ciudadano en el ánimo de contribuir a mejorar su calidad de vida. Debe primar este interés y no el propio (el de servirse o enriquecerse ilícitamente). La política es el arte del servicio con humildad y transparencia. No es menos que eso.

En el código de ética del funcionario público está el principio de la veracidad. Este principio exige que el empleado público entregue oportuna y verazmente la información que le sea solicitada para cualquier investigación sobre sus actuaciones o de terceras personas.
Ejemplo:
·         Certificaciones que emite (Valorizaciones de avance de obra, certificados de estudio o de salud)
·         Información de la hojas de vida o currículo
·         Declaraciones de bienes y rentas que rinde
·         Facturas y comprobantes de pago que son presentadas en las rendiciones de cuentas
·         Declaraciones juradas que presenta para justificar gastos o viáticos

Casos: 
En Setiembre del 2017 los medios periodísticos informaron de una denuncia a Yessenia Ponce, Congresista fujimorista que pagó a un director de colegio para que le certifique estudios de secundaria. La parlamentaria  está ahora acusada de haber consignado datos falsos sobre estos estudios. Es decir, de acuerdo a nuestro tema ha infringido el principio de la veracidad.
Hasta Marzo de este año son 5 los congresistas de la bancada de Fuerza Popular que están siendo investigados por el Ministerio Público, el Jurado Nacional de Elecciones (JNE), y la Comisión de Ética del Congreso, por presentar falsos certificados de estudios, entre los que se añaden los siguientes Congresistas:
Maritza García, a quién anularon su título universitario al descubrirse que su certificado de estudio era falso.
Moisés Mamani, quién no habría terminado la primaria y por ende ni la secundaria y quién aseguró no recordar dónde estudió. 
Betty Ananculí, quién es investigada por la fiscalía por falsificar documentos de estudios superiores.
Y Esther Saavedra, de quién se comprobó que no existen certificados que acrediten que estudió cuarto de primaria.

Esto sólo por poner unos ejemplos en cuanto a la violación del principio de veracidad. Los líderes de los partidos políticos y las comisiones encargadas de evaluar los currículos deberían estar decididos a actuar con más firmeza y honestidad a la hora de definir quienes conformarán  su grupo de trabajo. De no hacerlo, las consecuencias que vendrán luego serán perjudiciales para la imagen y gestión en desarrollo del número 1. 
Estos días se supo por el programa de televisión Panorama de una denuncia a Daniel Salaverry, Presidente del Congreso de la República quién había presentado datos falsos en sus informes de representación. Según el reportaje, el máximo representante del Congreso, presentó informes con fotos falsas y hechos inexistentes para justificar sus actividades durante varias semanas de representación, adulterando intencionalmente los hechos de los que dichos documentos dan cuenta. Estos actos realizados por el despacho del titular del Parlamento constituirían el delito de falsedad ideológica.
Este es el punto, si no se tiene cuidado de anteriores antecedentes de desempeño laboral y veracidad en las hojas de vida de los candidatos seleccionados vendrán problemas como estos. El principio de veracidad exige una minuciosa selección del perfil de la persona a sumar al equipo de trabajo.

Dejo unas frases del tema por aquí:
“Platón es mi amigo, pero la verdad me es más querida”, Aristóteles (384 AC -322)
“El que habla verdad declara lo que es justo, pero el testigo falso, falsedad”, Proverbios 12: 17

Jorge Arévalo
El principio de la Veracidad
Serie: Liderazgo Político y ética

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