84 FRASES DE CICERÓN


Encontrados en Proverbia

1.      ¿Qué cosa más grande que tener a alguien con quien te atrevas a hablar como contigo mismo?

2.      La verdad se corrompe tanto con la mentira como con el silencio.

3.      Cuando mejor es uno, tanto más difícilmente llega a sospechar de la maldad de los otros.

4.      Estos son malos tiempos. Los hijos han dejado de obedecer a sus padres y todo el mundo escribe libros.

5.      La confidencia corrompe la amistad; el mucho contacto la consume; el respeto la conserva.

6.      La justicia no espera ningún premio. Se la acepta por ella misma. Y de igual manera son todas las virtudes.

7.      Es una necedad arrancarse los cabellos en los momentos de aflicción, como si ésta pudiera ser aliviada por la calvicie.

8.      El amor es el deseo de obtener la amistad de una persona que nos atrae por su belleza.

9.      El que seduce a un juez con el prestigio de su elocuencia, es más culpable que el que le corrompe con dinero

10.  Este es el primer precepto de la amistad: Pedir a los amigos sólo lo honesto, y sólo lo honesto hacer por ellos.

11.  No hay nada tan increíble que la oratoria no pueda volverlo aceptable.

12.  En cuanto a la adversidad, difícilmente la soportarías si no tuvieras un amigo que sufriese por ti más que tú mismo.

13.  No basta con alcanzar la sabiduría, es necesario saber utilizarla.

14.  Mi conciencia tiene para mí más peso que la opinión de todo el mundo.

15.  Si cerca de la biblioteca tenéis un jardín ya no os faltará de nada.

16.  Recuerdo incluso lo que no quiero. Olvidar no puedo lo que quiero.

17.  Cuanto mayor es la dificultad, mayor es la gloria.

18.  La amistad comienza donde termina o cuando concluye el interés.

19.  No logran entender los hombres cuán gran renta constituye la economía.

20.  Si quieres aprender, enseña.

21.  No todo error debe calificarse de necedad.

22.  Un hogar sin libros es como un cuerpo sin alma.

23.  Las enemistades ocultas y silenciosas, son peores que las abiertas y declaradas.

24.  Nada resulta más atractivo en un hombre que su cortesía, su paciencia y su tolerancia.

25.  Humano es errar; pero sólo los estúpidos perseveran en el error.

26.  Todas las cosas fingidas caen como flores marchitas, porque ninguna simulación puede durar largo tiempo.

27.  El buen ciudadano es aquel que no puede tolerar en su patria un poder que pretende hacerse superior a las leyes.

28.  Quien contempla a un verdadero amigo, es como si contemplara a otro ejemplar de sí mismo.

29.  Si queremos gozar la paz, debemos velar bien las armas; si deponemos las armas no tendremos jamás paz.

30.  Para ser libres hay que ser esclavos de la ley.

31.  Nadie que confía en sí, envidia la virtud del otro.

32.  Son siempre más sinceras las cosas que decimos cuando el ánimo se siente airado que cuando está tranquilo.

33.  Pensar es como vivir dos veces.

34.  Los deseos del joven muestran las futuras virtudes del hombre.

35.  La vida de los muertos perdura en la memoria de los vivos.

36.  Hay que atender no sólo a lo que cada cual dice, sino a lo que siente y al motivo porque lo siente.

37.  No saber lo que ha sucedido antes de nosotros es como ser incesantemente niños.

38.  Si hacemos el bien por interés, seremos astutos, pero nunca buenos.

39.  Las vanas pretensiones caen al suelo como las flores. Lo falso no dura mucho.

40.  Los deseos deben obedecer a la razón.

41.  Difícil es decir cuánto concilia los ánimos humanos la cortesía y la afabilidad al hablar.

42.  Si quieres ser viejo mucho tiempo, hazte viejo pronto.

43.  Las leyes callan cuando las armas hablan.

44.  La sola idea de que una cosa cruel pueda ser útil es ya de por sí inmoral.

45.  Es preferible ser viejo menos tiempo que serlo antes de la vejez.

46.  La vida feliz y dichosa es el objeto único de toda la filosofía.

47.  La falsedad está tan cercana a la verdad que el hombre prudente no debe situarse en terreno resbaladizo.

48.  No hay nada hecho por la mano del hombre que tarde o temprano el tiempo no destruya.

49.  No hay hombre de nación alguna que, habiendo tomado a la naturaleza por guía, no pueda llegar a la verdad.

50.  Todas las acciones cumplidas sin ostentación y sin testigos me parecen más loables.

51.  Nada hay más injusto que buscar premio en la justicia.

52.  Me avergüenzo de esos filósofos que no quieren desterrar ningún vicio si no está castigado por el juez.

53.  Las leyes se han hecho para el bien de los ciudadanos.

54.  La necedad es la madre de todos los males.

55.  La naturaleza misma ha impreso en la mente de todos la idea de un Dios.

56.  La libertad sólo reside en los estados en los que el pueblo tiene el poder supremo.

57.  La ley no ha sido establecida por el ingenio de los hombres, ni por el mandamiento de los pueblos, sino que es algo eterno que rige el Universo con la sabiduría del imperar y del prohibir.

58.  El que sufre tiene memoria.

59.  El egoísta se ama a sí mismo sin rivales.

60.  A pesar de que ya soy mayor, sigo aprendiendo de mis discípulos.

61.  Los hombres sabios nos han enseñado que no sólo hay que elegir entre los males el menor, sino también sacar de ellos todo el bien que puedan contener.

62.  Donde quiera que se esté bien, allí está la patria.

63.  Es bueno acostumbrarse a la fatiga y a la carrera, pero no hay que forzar la marcha.

64.  No hay cosa que los humanos traten de conservar tanto, ni que administren tan mal, como su propia vida.

65.  La naturaleza ha puesto en nuestras mentes un insaciable deseo de ver la verdad.

66.  La ley suprema es el bien del pueblo.

67.  La ley es, pues, la distinción de las cosas justas e injustas, expresada con arreglo a aquella antiquísima y primera naturaleza de las cosas.

68.  La fuerza es el derecho de las bestias.

69.  La ciencia que se aparte de la justicia más que ciencia debe llamarse astucia.

70.  Cuanto más alto estamos, más debemos bajarnos hacia nuestros inferiores.

71.  No hay absurdo que no haya pasado por la cabeza de algún filósofo.

72.  Si las leyes fueran constituidas por los hombres, o por las sentencias de los jueces, serían derechos matar, robar, adulterar, etcétera.

73.  Preferiría la paz más injusta a la más justa de las guerras.

74.  Por conservar la libertad, la muerte, que es el último de los males, no debe temerse.

75.  No solamente es ciega la fortuna, sino que de ordinario vuelve también ciegos a aquellos a quienes acaricia.

76.  No entiendo por qué el que es dichoso busca mayor felicidad.

77.  Mis libros siempre están a mi disposición, nunca están ocupados.

78.  Nada perturba tanto la vida humana como la ignorancia del bien y el mal.

79.  El tiempo es una cierta parte de la eternidad.

80.  ¡Oh, dulce nombre de la libertad!

81.  La evidencia es la más decisiva demostración.

82.  La naturaleza quiere que la amistad sea auxiliadora de virtudes, más no compañera de vicios.

83.  La honradez es siempre digna de elogio, aun cuando no reporte utilidad, ni recompensa, ni provecho.

84.  Es propio de los necios ver los vicios ajenos y olvidar los propios.


Comentarios