¿CÓMO ENFRENTAR LA PRESIÓN DE GRUPO?

El texto bíblico de Colosenses 4: 6 recomienda a todos que seamos asertivos en nuestra manera de manera de hablar, especialmente en nuestras respuestas: “Sean siempre amables e inteligentes al hablar, así tendrán una buena respuesta para cada pregunta que les hagan”.

La asertividad nos ayuda a la hora de tener que tomar decisiones por nuestras propias convicciones y no dejarnos llevar por la presión de grupo.

En la escuela los jóvenes enfrentan presiones muchas veces de los propios compañeros para hacer algo negativo como fumar cigarrillos, consumir drogas, alcohol, ser parte de una pandilla o tener relaciones sexuales libres.

Para estas situaciones sugiero tener en cuenta tres pasos que pueden ayudar para enfrentar estas tentaciones que podrían meterlos  en problema.


Paso 1. Hacer preguntas 
El primer paso para resistirse a la presión de los compañeros que incitan a cometer un hecho negativo, es hacer  preguntas como: 
¿Por qué haríamos eso?
¿Por qué quieres ir allí?
¿Qué vamos a hacer?

Si el compañero dice “Oye, vamos a robar algo en la tienda”, se debe hacerle la pregunta:  ¿Por qué haríamos eso?
Esta pregunta se la debe hacer una vez que se ha determinado que los compañeros quieren que tú hagas algo malo, entonces será útil señalar lo que podría suceder, es decir, señalar la consecuencia.

Paso 2. Decir lo que podría suceder 
Luego de hacer las pregunta vamos al segundo paso: “Decir lo que podría suceder”, esto es algo como: “Eso es un delito”, “la policía podría detenernos”, “podríamos ir a la cárcel y no deseamos eso”
Cuando tú dices lo que podría suceder, indicas cuales  son las consecuencias exactamente y evitarás que tanto ellos como tú se metan en problemas. 
Como puedes darte cuenta las preguntas y el decir lo que podría suceder va confrontando al compañero o al grupo que te proponen lo malo. Hasta este segundo paso has mostrado que no la tendrán fácil contigo. Sabes protegerte, y lo haces de manera inteligente y clara. Ahora estás listo para avanzar al tercer paso:

Paso 3. Sugerir otro camino que sea positivo y constructivo
Una vez que usted haya mencionado el problema y dicho lo que podría suceder, es útil indicar una tercera cosa que podrías hacer, se trata de sugerir otro camino, otra alternativa. 
Por ejemplo, si el compañero te dice “Vamos a robar en la tienda”, luego de hacerle la pregunta ¿Por qué haríamos eso? Y señalarle las consecuencias: “Podrían atraparnos”, “podrían llevarnos a la cárcel”,  entonces como tercer paso, usted sugiere otro camino: “Oye, por qué  mejor no jugamos un partido de fútbol” (esto es un camino nuevo, positivo y constructivo para todos).

Para que quede claro, si el compañero o grupo te proponen fumar un cigarrillo: 
“Vamos a fumar un cigarrillo” usted podría decir: “¿Por qué haríamos eso?”, “Podríamos ser atrapados en el vicio”,  “Mejor vamos jugar futbol”.  
“Vamos a robar”. Usted responde: “¿Por qué haríamos eso?, “¿Podríamos ser atrapados”, “Mejor vamos a buscar trabajo”
“Vamos a pertenecer al grupo de pandillas de la cuadra”. “¿Por qué deseas eso?”, “¿Podríamos poner en peligro nuestras vidas”, “Mejor estudiemos en el Instituto”
“Vamos a golpearlo hasta herirlo”. “¿Por qué haríamos eso?”, “Podrían detenernos”, “mejor sirvamos en el voluntariado de la escuela”.

Otras alternativas podrían ser:  
·         Practicar un juego de video
·         Ir a entrenar
·         Ver una película
·         Ir a comer algo

“Si quieres ser sabio, aprende a interrogar razonablemente, a escuchar con atención, a responder serenamente y a callar cuando no tengas nada que decir”, Johann Caspar
“El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero sólo el necio se queda sentado en él”, Proverbio chino

Jorge Arévalo

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