LA FE, ES LA CONVICCIÓN DE LO QUE NO SE VE

Es decir, que tú ves con los ojos de la fe como hecho.  Tú no ves con tus ojos carnales, sino con la del espíritu, con la de la fe. “Caminamos por la fe, no por la vista”, afirma Pablo en 2 Corintios 5: 7

Ejemplos:
Moisés celebró la pascua en medio del peligro de muerte
Hebreos 11: 28

“Por la fe celebró la pascua y la aspersión de la sangre, para que el que destruía a los primogénitos no los tocase a ellos”
¿Cómo puedes celebrar la pascua en medio de una situación de peligro inminente? Indudablemente tenían ojos sólo para ver su salvación, no el peligro, ni las circunstancias.

Moisés y el pueblo de Israel creyeron que la sangre del Cordero pascual aplicada a sus puertas y ventanas los libraría del peligro. Y así fue. Todos los primogénitos de Egipto morían en el mismo momento en que ellos estaban celebrando la fiesta de su liberación por anticipado, este suceso está registrado en Éxodo 12.
Eso es fe, convicción de lo que no se ve. Se veían salvos, seguros y libres. Y su fe les fue recompensada. Hebreos 11: 6 sentencia: “Pero sin fe es imposible agradar a Dios, es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay y que es galardonador de los que le buscan”.


Falta de celebración en los hijos de Dios
A muchos les está faltando celebración en la vida. No se ve más que rudeza en sus rostros, no sonríen, parecen que están enojados, tristes, o desencantados de vivir.  

La fe hace la vida cristiana bella aunque en lo natural aún no veas tu deseo cumplido. Pero lo crees, lo confiesas, lo miras, lo saludas y lo disfrutas por anticipado.

El pueblo de Israel festejó su liberación por anticipado, antes de que suceda. La Pascua para nosotros es la celebración más grande de la cristiandad en el mundo entero. Es el hecho o consumación de la victoria de Jesucristo en la cruz sobre la muerte, la enfermedad y la pobreza.

En la cruz, según Gálatas 3: 13 “Cristo nos redimió de la maldición de la ley…” ¿Puedes darte cuenta que no estás celebrando tu victoria como se debe?

La fe es la convicción de lo que no se ve. Si lo ves, decláralo, si lo ves, actúa como si fuera verdad. 
·         “Yo soy un hermosa hija de Dios”, 
·         “estoy sano por las llagas de Cristo”, 
·         “Dios me prospera en todas las cosas, así como en mi salud, y mi alma”. 
·         “Soy más que vencedor en Cristo”.

Jorge Arévalo

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